lunes, 15 de noviembre de 2010

¿PUEDE O NO EL TRUJILLISMO VOLVER A CAMPEAR POR SUS FUEROS EN EL PAÍS?


JOHN CASTILLO Ciudad: SANTO DOMINGO, D.N.

DON AQUILES, El trujillismo para mi esta sepultado en nuestro pais., El hecho de que un nieto de TRUJILLO VENGA AL PAIS APOYAR LA PROPUESTA O INICIATIVA SURGIDA DE LA MENTE DE UN PERREDEISTA, DE QUE EN EL PAIS SE PASE UNA LEY, PARA AUTORIZAR LA CONSTRUCCION DE UN MUSEO EN HONOR AL DICTADOR, Eso no revivira la figura del que llamaron el JEFE ILUSTRE., Al contrario, educaria a las nuevas generaciones, a conocer verdaderamente, la maquinaria infernal que produjo aquella pesadilla sanguinaria que vivio el pais durante mas de 30 anos. Yo puedo hablar con la propiedad de un DOLIDO, porque mi ABUELO PATERNO, FUE UNO DE LOS PRIMEROS OPOSITORES ASESINADO POR LA DICTADURA, DESPUES DE GUARDAR PRISION POR ANOS Y VILMENTE TORTURADO. CON EL MAYOR RESPETO por su preocupacion, en una democracia, pueden participar todos los candidatos y ES SOLO EL PUEBLO QUE TIENE LA ULTIMA PALABRA PARA DECIDIR SI QUIERE VIVIR EN EL PRESENTE ACTUAL, O POR EL CONTRARIO, QUIERE Y DESEA RETORNAR AL PASADO.


Aquiles Julián Ciudad: Santo Domingo, Rep. Dominicana

Apreciado señor Castillo, el trujillismo no murió con Trujillo y, como dijo la legisladora Minou Tavárez (y créame que ella sabe bien de lo que habla) está "vivito y coleando". No se trata de una "iniciativa surgida de la mente de un perredeísta" sino de un plan coordinado con una serie de acciones y que ha congregado a una serie de ex-sicarios, ex-torturadores, ex-asesinos y ex-c+omplices y esbirros, así como una variopinta mezcla de basura social: vividores, oportunistas, arribistas, lacayos y aspirantes a cortesanos, nucleados alrededor del "príncipe heredero": el hijo de Angelita Trujillo que quiere presentarse como ¡el nuevo Ramfis Trujillo!, renunciando a sus dos primeros nombres: Luis José, y a su principal apellido: Domínguez. El plan conllevaba (¡y conlleva!, ellos no han renunciado al mismo. Ahora asistimos a un hipócrita clamor por la "libertad de expresión" y otras trampas en que algunas personas, incluyendo amigos míos, caen de manera cándida, sin sospechar qué se esconde tras ese rasgamiento de vestiduras) meter de contrabando el germen de un partido político trujillista tras la máscara de una "fundación cultural". ¡Los asesinos de artistas y escritores, como Andrés Requena, Jesús de Galíndez, José Almoina y Ramón Marrero Aristy amparándose en el status de "activistas culturales"! Igualmente, proyectar (crearle una imagen pública, vendernos el producto: fabricar un candidato) al ramficito de segunda mano, que ha ido modificando su discursillo cínico e hipócrita para potabilizarse, de manera que lo aceptemos, al grado en que pueda convertirse en una opción política para reinstaurar la dictadura, siguiendo el modelo de Chávez (ganar unas elecciones y aprovechando la extrema centralización presidencialista, desmontar el Estado de Derecho e instaurar leguleyamente una tiranía "constitucional"), maquillar al régimen de Trujillo aprovechando el cúmulo de falsedades que prevalecen en torno a él, pues los trujillistas siguieron en el gobierno, los únicos que salieron fueron los parientes directos de Trujillo y algunos de sus más cercanos cómplices, de forma que todo ese bagaje de mentiras que han pasado por oro de ley se aproveche y limpiar de crímenes al trujillismo (¿acaso no dijo un ex-general, el señor Juan Pou Castro, ¡qué apellidos!, que apenas se le pueden endilgar a Trujillo dos muertecitos en todos esos largos 31 años de muertes y horror sin límites?) ¡endosándoselos a quienes lo ajusticiaron! El plan ha tenido un momentáneo revés por la dignísima sentencia de la jueza Katia Gómez, pero ¡oigan la bulla, amigos!, declaraciones y comportamientos, que llegan a pedir la derogación de la Ley 58-80 de 1962 que prohíbe las actividades trujillistas, así de simple, eliminar la ley que ha impedido a los Trujillo retornar por sus fueros y logró que no se produjera un baño de sangre entre trujillistas y antitrujillistas, al limitar esa posibilidad. Y minimizar el riesgo, el peligro, es ingenuo. Peor aún, suicida. Si usted y yo podemos expresarnos, discrepar, coincidir y exponer nuestros puntos de vista en libertad, viendo que ambos vivimos en República Dominicana, fue porque un grupo de valientes puso la sangre, puso los muertos, para que la inmensa mayoría de dominicanos pudiéramos vivir en democracia. Aún esa democracia precaria, limitada, insuficiente que tenemos, culpa no de los héroes del 30 de Mayo, sino de la irresponsabilidad ciudadana de nosotros, los dominicanos, deformados por 31 años de tiranía de la que de una forma u otra fuimos cómplices por omisión, cuando no por comisión. Esa "maquinaria infernal", como usted atinadamente la califica, está "viva y coleando" como denunció Minou Tavárez. No sólo lo está, actualmente está activa en procurar, aprovechando los desencantos y frustraciones por nuestras inconductas y deficiencias, reinstalarse en el poder para proseguir la historia de crímenes, despojos, abusos, violaciones y opresión del trujillismo. Y cuentan con adictos a recibir patadas, verdaderos masoquistas políticos y sociales dispuestos a destruir lo poco que hemos avanzado, ese grupejo al que Duarte llamó "el bando parricida y traidor", que corteja al parásito que se pasea orondo por programas y escenarios, y está profundamente implicado en un plan siniestro cuyas principales líneas ya hemos expuesto en este y otros artículos, y que se mantiene porque a Angelita y Luis José, el desertor, se le acaban los millones robados al país, hay que dividir entre seis la herencia, y vienen por más, con todo su poder de engañar, corromper, chantajear e, incluso, de matar, porque el trujillismo cuenta con sicarios activos en el país y no piensa detenerse ante nada. Ojalá que ni usted ni yo callemos o facilitemos sus planes. Bendiciones de lo alto para usted y su familia, señor Castillo

miércoles, 10 de noviembre de 2010

LIBRO DIGITAL GRATUITO "EL ÚLTIMO ESTERTOR DEL TRUJILLISMO", POR AQUILES JULIÁN


Dicen que todo aquel que va a morir se alivia

Por Aquiles Julián

“Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria”.

Juan Pablo Duarte

El país padece una aguda infección de trujillismo. Es su último estertor. Antes de dar su último hálito para condenarse para siempre como un tiempo y un modelo de tiranía abominables ambos, busca retornar en una misión imposible al poder. Como los dineros robados al país se acaban (la herencia de Angelita habrá que dividirla entre seis), la hija del tirano en senil arrebato quiere endosarnos al parásito del hijo.

Han iniciado una ofensiva que incluye un libelo calumnioso y de mal gusto, una “fundación” que es la mampara del proyecto de partido político con el que piensan terciar y convertirse en opción de poder, montarle un “museo” a Chapita como si no bastaran los museos de El 9 y La 40, importar los inútiles huesos carcomidos del dictador atrabiliario y libidinoso para crearle su panteón en que desplazará al Barón del Cementerio como encarnación del mal y de las malignas huestes del averno.

El engolado petimetre que revolotea enalteciendo al feroz abuelo, un criminal de tomo y lomo cuyo pedigree incluye violador, terrorista, chantajista, secuestrador, extorsionador, ladrón, asesino, capo di tutti capi, depredador, pedófilo y otras medallas con las que engalanar sus ridículos uniformes colmados de condecoraciones autoasignadas y otras pendejadas, incluyendo aquel bicornio emplumado de generalísimo de opereta, el nieto anda por ahí, acompañado de cuanta basura se le prosterna, en una presencia indecente e ilegal, pues es cómplice de crímenes como calumniar honras y ser parte de una asociación de malhechores que incurre en el delito de difamación e injuria y promover el trujillismo lo cual está penado por la Ley 5880. Su presencia en el país no sólo es una afrenta a la sociedad dominicana, también es una flagrante demostración de la impunidad del crimen y la falta de decoro, probidad y respeto por la Constitución y las leyes en que caen penosamente nuestras autoridades judiciales y gubernamentales.

El señor Luis José Ramfis Domínguez Trujillo, que pretende dar continuidad a la tiranía de su abuelo y montarnos una dinastía bastarda e inicua, es un delincuente de tomo y lomo. Lamentablemente, él y sus padres cuentan con la complicidad de funcionarios y dirigentes en los principales partidos políticos que interceden por mantenerles privilegios que se niegan a los ciudadanos que sí cumplen con la ley y la Constitución.

Este individuo, ciudadano norteamericano, se pasea orondo por las calles de un país al que su familia ensangrentó, pisoteó, robó y abusó en todas las formas y maneras posibles. Y los residuos nauseabundos de aquel régimen nefasto que nos hundió en el cenagal de crímenes, violaciones, tropelías y desmanes por 31 largos años, roto por la acción valiente y honrosa de los Héroes del 30 de Mayo, se le arrodillan de nuevo y cantan loas a lo que consideran la encarnación del Trujillo, el sucesor.

Fanfarrón, consciente de la impunidad que le favorece y la protección con que cuenta en enclaves de poder, el ramficito de segunda mano que se pavonea por nuestras calles y es agasajado por la hez de la sociedad dominicana, viejos torturadores y esbirros, antiguos calieses y asesinos, nostálgicos cortesanos y los subproductos de la putrefacción moral que se arrima a cualquier porquería porque se siente afín, es no sólo una pretendida opción política de reinstauración de la tiranía, a la vez es el postrer intento de recuperar la corona y devolver a Angelita I el reino del que la echaron de mala manera.

Aquí, en este libro digital, reúno una serie de artículos escritos para develar el siniestro plan del trujillismo en este instante postrero. Y lo acompaño de firmas tan prestigiosas como Mario Vargas Llosa o el periodista dominicano residente en New York Reginaldo Atanay. Por igual, incluyo algunas noticias relevantes aparecidas en los diarios nacionales y, como enriquecedor complemento, una selección de los comentarios hechos por lectores a varios de los artículos publicados en medios los han amplificado, entre ellos El Libre Pensador, España; Expreso Santo Domingo, de Santo Domingo Oriental; Al Momento.Net, dirigido por Saúl Pimentel; Diario Dominicano, dirigido por Héctor Tineo; Diario Digital RD, dirigido por José Tejada Gómez; OK Venezuela, Estado Miranda, Venezuela; Foro Pro Ley de Acoso, Uruguay; Orejano Vive, Uruguay; Atanay.Com, Estados Unidos; El Sol de Ohio, Estados Unidos, blogs y otros medios digitales a los que agradezco la amplificación.

He respetado la ortografía y vertido los juicios expuestos sin ningún tipo de discriminación, salvo la que podría derivarse de no reproducir groserías, insultos y calumnias por respeto al lector.

Al leer los juicios de los que se autocalifican como “trujillistas” resalta la pobreza intelectual rayana en el cretinismo, la carencia de valores y principios morales, el desparpajo, la frivolidad, la incultura y el vocabulario de matón y analfabeto que los encuadran y definen. En medio de expresiones soeces y destempladas, emerge la catadura de dichos energúmenos, enceguecidos en el espejismo de una vuelta a las mieles del poder, sintiéndose los nuevos alicates del Trujillo redivido que sería el ramficito de segunda mano que nos quieren encajetonar entre pecho y espalda.

Tras bambalinas, viejos capitostes, de aquellos que se refocilaban en el Foro Público y se prestan para toda bajeza, aportan guía y apoyo al delfín que funge de pretendiente a la corona. Ya saben, esos a los que Duarte llamó el “bando parricida y traidor”, mueven hilos para “proyectar” al calumniador.

Estamos en medio de un intento, que juzgo el último, del trujillismo por reimplantarse en el país. Eso requiere mantener en alerta la conciencia democrática nacional y denunciar las maniobras siniestras del clan de ex –torturadores, esbirros, soplones, matones, serviles cortesanos y escoria de toda laya que se amalgaman en este intento por apropiarse del país, desmantelar el estado de derecho, imponernos una tiranía cruenta y sanguinaria y despojar por la fuerza de sus bienes a las personas, de sus derechos a los ciudadanos y de sus honras a las damas.

Y, estemos claros, tendrán que matar a muchos si quieren lograrlo. Y no vamos a regalar de gratis nuestras vidas. Como Duarte, repito: El amor a la patria nos hizo contraer compromisos sagrados para con la generación venidera; necesario es cumplirlos, o renunciar a la idear de aparecer ante el tribunal de la Historia con el honor de hombres libres, fieles y perseverantes”.

Tengo cuatro hijos y, más que educación, más que bienes, el mayor legado que les puedo dejar es un suelo patrio, la libertad y la democracia. No es verdad que ellos van a tener que exiliarse huyéndoles a una tiranía o criar sus familias en medio del oprobio de una dictadura. No mientras yo lo pueda impedir. No es ese el ejemplo que les voy a legar ni el país que les voy a dejar. Y punto.

El libro es www.scribd.com: http://www.scribd.com/doc/41786332/EL-ULTIMO-ESTERTOR-DEL-TRUJILLISMO-POR-AQUILES-JULIAN

jueves, 4 de noviembre de 2010

¿QUÉ HAY TRAS LA "FUNDACIÓN" DE LOS TRUJILLISTAS?


El plan trujillista de formarle un partido a Ramfis Domínguez Trujillo está en camino

Por Aquiles Julián

“Se necesitan algunas de las cosas puestas en práctica en la era de Trujillo”

Luis José Ramfis Domínguez Trujillo

¿Qué objetivos buscan Angelita Trujillo y su esposo con el tema de la Fundación, el libelo infame e infamante y las actividades que están desarrollando? ¿Por qué, de repente, al hijo de la pareja le están dando “cámara”? ¿Qué se mueve tras toda la alharaca y qué siniestros propósitos se tejen contra la institucionalidad democrática y contra los dominicanos? Las acciones que están llevando a cabo los Trujillo, incluyendo la proyección del delfín y príncipe heredero Luis José Ramfis Domínguez Trujillo, tiene un solo propósito: tantear el terreno y, de permitírseles, crear las condiciones para en unos pocos años lanzar un partido político neotrujillista con Ramfis Domínguez Trujillo como candidato.

En sus años postreros, Angelita y Luis José Domínguez quieren recuperar la corona para su descendiente. Y están amarrando contactos, desempolvando viejas lealtades, chantajeando con los “archivos privados de Angelita”, mintiendo y limpiando al tirano y a su régimen e intentando que, en su último estertor, el trujillismo recupere el trono perdido y volvamos a la dictadura. El sucesor de Chapita sería su nieto: Luis Ramfis Domínguez Trujillo. Y para ello han articulado un plan cuyos pasos iniciales son el libelo de Angelita, las imputaciones que buscan desacreditar a los héroes del 30 de Mayo y crear confusión en la sociedad dominicana, sublimar aquella tiranía presentándola como una “era de progreso” y a Trujillo como víctima de la “traición” de sus “amigos”, que cometían crímenes por su cuenta y a espaldas de Chapita que luego se le endilgaban al tirano, y la Fundación, cuyo papel es agrupar a los nostálgicos de la Era y a los patricidas que aparezcan, para crear las bases orgánicas de lo que sería el partido trujillista en gestación.

El plan nefasto está en marcha. Y han ido progresivamente mostrando sus cartas. Todas las acciones emprendidas responden a una lógica: transformar al trujillismo en una opción política y congregar en torno a la Fundación Trujillo y al nieto del criminal felizmente ajusticiado por los héroes del 30 de Mayo a toda una cohorte de antiguos lacayos y nuevos traidores para, aprovechando el descuido en la conciencia política del país, dar el zarpazo a la democracia y retrotraernos a los ominosos tiempos de crimen y exacciones de la tiranía. Y para lograrlo están dispuestos a hacer lo que sea.

DESACREDITAR A LOS HÉROES DE MAYO

Una de las tareas que han acometido es arrojar cieno sobre los héroes del 30 de Mayo de 1961. ¿El objetivo? Confundir. Y debido a la carencia de discernimiento, a la credulidad dominicana que nos hace repetir cualquier versión sin contrastarla, verificarla y someterla a análisis, muchos caen cándidamente en la trampa. Amplifican calumnias y medias verdades. Se suman inadvertidamente al plan siniestro que se teje contra nuestras pobres libertades y derechos. Afilan cuchillo para sus propias gargantas.

Pero simplemente basta que entendamos lo siguiente: si hoy podemos hablar, elegir, disentir, oponernos, denunciar, criticar, protestar, exigir, discrepar… fue porque algunos pusieron su sangre, sacrificaron sus vidas, para darnos esos beneficios. Se quiere cuestionar las motivaciones, en un ejercicio de suposiciones y fabulación, lo que cae en el territorio de la subjetividad, pues ¿quién puede, salvo la misma persona, conocerlas? Ahora bien, lo que cuentan son los hechos. Lo que importan son los resultados. Y somos todos beneficiarios de ellos. Son esos hechos y esos resultados los que les hacen héroes, no sus motivaciones. Poco importa si reaccionaban a injurias o se enervaron buscando venganza. Nos libraron del chacal, eso es lo que cuenta. Nos abrieron las puertas de la libertad y la democracia, no importa lo precaria, insuficiente, limitada o débil que haya sido, culpa en parte de nuestras propias irresponsabilidades como ciudadanos.

Los participantes en la trama justiciera que nos librara del tirano provocaron que la familia del tirano se lanzara con odio sanguinario contra los familiares de los implicados y asesinara a muchos de ellos que ni idea tenían de la trama, simplemente por lazos de consaguinidad. Muchas viudas tuvieron que echar hacia adelante a sus hijos sin que el cabeza de familia tuviera para aliviar la carga económica. Muchos niños se criaron sin sus padres y hermanos mayores, simplemente porque fueron torturados y asesinados por órdenes de los hijos y parientes de Trujillo.

Incluso a simples servidores, ajenos en todo a las acciones de los funcionarios para los que trabajaban, los victimaron en aquella orgía de sangre y terror que sucedió al ajusticiamiento del tirano. Un dominicano radicado en New York, Víctor Martínez, llora desconsolado la muerte de su padre, el teniente E.N., José Manuel Núñez y Núñez, y sus hermanos, los sargentos E.N. Wenceslao y Jorge Taveras, asesinados simplemente por estar asignados al ex -Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, José René Román Fernández (Pupo), y su esposa Mireya Trujillo. Estamos en el 2010 y todavía el señor Martínez desconoce dónde reposan los restos de sus parientes. ¡Y eso es lo que quieren Angelita, su marido y su aspirante al trono volver a instalar en el país!

Los que no pagamos ese precio y nos beneficiamos de ese hecho, lo menos que podemos hacer es agradecer a las familias que padecieron aquellas tropelías y cuyos parientes pagaron con sus vidas la precaria libertad que hemos disfrutado. Cierto, los héroes del 30 de Mayo no eran santos: no los había. La Iglesia Católica misma, incluso, se había comprometido hasta los tuétanos. No sólo hubo curas trujillistas, los hubo calieses y comprometidos en crímenes. ¿Eso le mengua a la Iglesia Católica el honor de la Pastoral, el suplicio de seminaristas, la hidalguía de los obispos, la verticalidad de Monseñor Panal o del padre O´Really, el papel honroso que le cupo en la terminación del horrendo período de la tiranía totalitaria que nos aplastaba? ¡En nada!

Se critica a los héroes del 30 de Mayo para encubrir la propia cobardía, la propia pusilanimidad, para ocultar que mientras ellos se atrevieron, otros dieron la espalda a la responsabilidad de librar a este país del monstruo. No eran santos. Tampoco nosotros. Nadie lo era. Simple seres humanos, con debilidades, errores, faltas y pecados, pero que se levantaron de ellos y acometieron una empresa inmortal: terminar la Era de oprobios, eliminar al criminal enseñoreado. Y todo resumido en la frase que el héroe Antonio de la Maza dijo al propinarle el tiro de gracia: “Este guaraguao no come más pollos…”

Esos “pollos”: usted, yo, nuestros hijos, somos los que la bravura de los héroes del 30 de Mayo salvaron del “guaraguao”. ¿Tenemos con qué agradecer y pagar esa deuda que no sea con el reconocimiento eterno a ellos y sus familiares?

DESACREDITAR LA DEMOCRACIA

Hay toda una campaña montada para restarle valor e importancia a la democracia, con miras a justificar que renunciemos a ella. Ciertamente, nuestra democracia es más formal que real. Tiene insuficiencias notorias, limitaciones penosas. Se incurre en exacciones que nadie castiga. Se viola la mismísima Constitución y las leyes (por ejemplo, haciendo fiestas en la Base Aérea de San Isidro en honor de Angelita Trujillo y tocando los merengues de la Era) de forma impune. Se crea un estado de desasosiego. De frustración.

Pero por más insuficiente, limitada, coja, maltrecha, que sea nuestra democracia, es infinitamente superior a cualquier dictadura o tiranía. Sólo quienes no vivieron tiempos en que hubo parientes que pedían que les entregaran a los suyos implicados en conspiraciones contra la dictadura para ellos mismos matarlos, en que los padres temían exponer a sus hijas a los ojos libidinosos de los Trujillo, insaciables y omnipotentes, en que cualquier bien o propiedad que se poseyera había que venderlo o entregarlo a precio vil si algún Trujillo se encaprichaba con él, en que el crimen y la maldad se enseñoreaban sobre el país y un manto de silencio aplastaba a la sociedad, pueden prestar atención a la cháchara embaucadora de los testaferros trujillistas que cantan loas a un tiempo de crímenes abominables.

La crítica a nuestras deficiencias, a nuestras inconductas, a nuestras limitaciones tiene que hacerse desde una perspectiva de avance, de perfeccionamiento, de mejora. No de involución, de retroceso, de empeoramiento.

Cuando uno lee a los personeros del trujillismo criticar, nota cómo se les ve el refajo. Según ellos, hoy todo es malo, criticable, señalable, peor. Inventan a más y mejor y mienten con descaro sobre la Era infame. Hablan incluso de narcotráfico pasando por encima al hecho cierto y documentado de que Radhamés Trujillo Martínez se dedicó al narcotráfico y fue muerto por sicarios del Cartel de Cali en las selvas colombianas. ¿Con qué moral vienen estos ex –torturadores, ex-calieses, ex –matones trujillistas a opinar?

MENTIR Y DORAR LA ERA DE TRUJILLO

Igualmente, se busca crear una falsa percepción de bienestar en la Era de Trujillo, de seguridad, de progreso. Se oculta que Trujillo fue nefasto.

Aprovechando que el 80% de la población dominicana actual no vivió en la Era infausta y sus referencias sobre la misma son de segunda o tercera mano, los trujillistas de la Fundación se han dado a la tarea de mentir a diestra y siniestra, pintando un mundo idílico, patriarcal, cuasi perfecto, de bonanza, bienestar, seguridad y abundancia.

Es decir, todo lo contrario de lo que aquella terrible época fue. ¿Qué no había ladrones? ¿Oh, y qué sino ladrones eran los Trujillo? Petán, Chapita, Negro eran todos verdaderos rufianes, amigos de lo ajeno. ¿Necesitábamos más?

Piense simplemente esto: hoy muchos dominicanos pueden viajar al extranjero, residir fuera y volver al país cuando lo desean. Cuando Trujillo eso era prácticamente imposible para los dominicanos, salvo para los Trujillo y su clan. Muchos dominicanos pueden ir un fin de semana a un resort. Cuando la Era criminal sólo los Trujillo y su clan podían. Muchos dominicanos pueden montar negocios propios y prosperar. Antes, sólo los Trujillo y su clan podían hacerlo en escala significativa.

Muchos dominicanos viajan y compran ropas y otros artículos en el extranjero. Antes sólo a Angelita Trujillo iban a comprarle la ropa que utilizaba a New York. Ninguna otra dominicana disfrutaba de tales privilegios. Hoy los dominicanos se expresan en libertad, pueden incluso despotricar contra el presidente, en ocasiones de manera abusiva y extralimitándose; pueden criticar, denunciar, acusar hasta llegar al insulto soez, sin que le torturen o desaparezcan. Antes, la simple sospecha de ser un “desafecto” o de haber caído en desgracia hacía el cielo se le desplomara encima a una familia.

Hoy muchos dominicanos pueden prosperar al margen del Estado y de los gobiernos, no necesitan estar inscritos en un partido político o ir forzados a desfilar o a mítines. Antes si no se era miembro del Partido Dominicano o no se asistía a los mítines trujillistas, el precio que se pagaba era inmenso, incluyendo la pérdida de la libertad… o de la vida.

Los 31 años de la tiranía fueron 31 años en que se impidió el desarrollo y el crecimiento del país, la emergencia de un empresariado nacional. Lo que quiere pintarse de progreso fue atraso, monopolio, imposición grosera. Incluso el pago de la deuda externa, iniciativa de la política de buen vecino instaurada por Franklin Delano Roosevelt que fue propagandísticamente aprovechada por el trujillismo para venderse como los “redendores” de la soberanía dominicana, se cuenta como no fue, presentando a Trujillo como un “patriota” cuando toda su vida fue un antipatriota, un asesino de patriotas, un miserable delincuente común al que los dominicanos permitimos que nos abusara.

APOYARSE EN LOS RECURSOS DE LA DEMOCRACIA PARA DESTRUIRLA

Al igual que hicieron los nazis y los comunistas durante la República de Weimar en Alemania, los trujillistas buscan emplear los recursos y medios de la democracia para denostar de ella y destruirla. La fomentación de un ambiente de desencanto, de desilusión, de frustración es parte de esa estrategia que ha ido calando siniestramente en el estado de ánimo nacional.

Y hay incluso ministros y funcionarios identificados con el totalitarismo que disfrutan el espectáculo y aguardan “su momento”, durmiendo con el enemigo.

Se invoca una “libertad” que negaron a los dominicanos para ellos difundir y promover el trujillismo y crear condiciones para reinstalarlo en el país. Como si la libertad no consistiera en límites socialmente autoimpuestos para propiciar la convivencia con otros. Libertad para reimponernos una tiranía. Libertad para mentir, calumniar, difamar y confundir. Libertad para enaltecer criminales. Libertad para volver a asesinar, despojar, violar, torturar… ¡Esa es la “libertad” de Angelita, su esposo y el petrimetre que quiere autovenderse como “Ramfis Trujillo”!

Libertad no es libertinaje. Y la democracia no consiste en permitir que sus enemigos la destruyan desde dentro, aunque se disfracen de “Fundación Cultural” cuando sabemos todos que se trata de la máscara de un partido político trujillista con el que pretenden agrupar a los nostálgicos de la Era de Trujillo y a los incautos que, por ignorancia, inconsciencia o inconsistencia moral (sobre todo, por la complicidad de los partidos políticos con el trujillismo, que ha sido mucha; y por la irresponsabilidad en la educación cívica y política del país), queden atrapados en la melcocha falaz de sus mentiras.

Así como es inaceptable un partido nazi o racista o antinacional, un partido trujillista, aunque se encubra convenientemente y por consejería siniestra de “fundación cultural” es una afrenta a la dignidad dominicana, un crimen de lesa patria y un atentado a nuestros fueros, a nuestra Constitución, a nuestras más preciadas libertades. Todos los derechos tienen un límite: no vulnerar los derechos de los otros. ¿Y no es vulnerar nuestros derechos querer reimponernos subrepticiamente una tiranía, volver a reimponernos el SIM, La 40, El 9 y otros centros de tortura, volver a reinstalarnos en una versión más atroz y despiadada, una dictadura totalitaria aberrante y mortífera que no se detenía ante nada?

Si permitimos que tal monstruosidad ocurra y no reaccionamos a tiempo, ¿de qué nos quejaremos luego, cuando todo el plan satánico se consuma?

PERO, ¿USTED ESTÁ CONSCIENTE DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO?

¿Qué es exactamente lo que pretenden Angelita Trujillo y su consorte, el desertor de las Fuerzas Armadas dominicanas, Luis José Domínguez? Simple, que volvamos a instaurar la tiranía trujillista. Es decir, entendámonos, quieren que vuelvan los crímenes, quieren volver a abrir los centros de tortura de La 40 y El 9, quieren volver a quitarles a los dominicanos los derechos de asociación, expresión, desplazamiento, etc.

Colocando sus posibilidades de reinstaurar la dictadura en la persona de su hijo, Luis José Ramfis Domínguez Trujillo, a quien le ha dado por presentar como Ramfis Domínguez Trujillo, obviando sus dos primeros nombres, Angelita y su pareja sueñan con imponernos una dinastía bastarda: la Domínguez, disfrazada de Trujillo, aunque supongo que, de lograrlo, el ramficito de segunda anularía su apellido paterno, advenedizo, por el criminal apellido materno que le mantiene orondo y sintiéndose un pretendiente al trono, príncipe heredero o algo así.

No dudemos que a su alrededor ya estén los próximos Johnny Abbes y Félix W. Bernardino, los próximos Tunti Sánchez, Gilberto Sánchez Rubirosa, Federico Cabral Noboa, José Alfonso y demás torturadores, sicarios y malhechores, que sueñan con dar rienda suelta a sus instintos criminales. Se trata de una verdadera pandilla de esbirros, matones y viejos torturadores congregados bajo la única de los descendientes del vesánico terrorista sancristobalense que tiene aspiraciones sucesorales y pretende dejar en el trono a su vástago.

Desde el 1961 hemos visto emerger una clase empresarial de la que el país carecía, que en base a trabajo, aciertos y errores, inversiones, aprendizaje, dedicación, ahorro, experiencias, etc., ha ido construyendo un patrimonio. Y tras ese patrimonio, sin dudas, andan los vividores y malhechores que se agrupan en la “Fundación”. Ya sabemos que Trujillo despojó por las malas a hacendados y propietarios y construyó en bajo al robo descarado un patrimonio. Y no dudemos que lo que familias como los Corripio, los González Cuesta, los Lama, los Ramos, los Capellán, los García, los Rodríguez, los Esteva, los Santos, los Hazoury, los Grullón y tantas otras han levantado con esfuerzo y sacrificio sea ambicionado por gente cuya vida ha sido siempre parasitar y vivir de lo ajeno. ¿Acaso no han vivido toda su existencia de dineros robados al pueblo dominicano?

No es sólo por nuestra libertad por la que vienen, vienen también, sobre todo, por los bienes de los empresarios y hombres de negocios nacionales y extranjeros que han prosperado bajo la libertad en nuestro país; vienen por ese patrimonio, ineptos como son para ganar el pan con el sudor de su frente. ¿No descienden, acaso, de un conocido delincuente, cuya fortuna se creó en base al secuestro, el atraco y el chantaje, cuando no por el despojo y otras vagabunderías por el estilo? Y como buenos hijos de gato, …

LA LEY 5880 SIGUE Y SEGUIRÁ VIGENTE

La ley que prohíbe y castiga las actividades trujillistas en el país está vigente. Y seguirá vigente mientras existan dominicanos para los que el honor y la Patria signifiquen algo. Nos quieren meter el trujillismo de contrabando, como si fuera una ONG. Ahora resulta que torturadores, esbirros, matones y calieses agrupados en la Fundación Trujillo están dedicados a la “cultura”. Los que asesinaron a los novelistas Ramón Marrero Aristy y Andrés Requena ahora son “activistas culturales” ¡Válgame, Dios!

El trujillismo fue una mezcla nefasta de fascismo, nazismo, estalinismo y trogloditismo de la peor especie. Una dictadura totalitaria, posiblemente la única que existió con tales características en América Latina. No fue un simple régimen de fuerza. Fue algo más siniestro, infinitamente peor. Tuvo sus Goebbels. Su holocausto. Sus Molotovs…

Muchos de ellos tienen calles dedicadas que son una muestra de nuestras inconsecuencias y nuestras debilidades. Hay muchos héroes y mártires que no han recibido tal honor. Y todo porque los descendientes de los testaferros, sicarios, cortesanos y servidores incondicionales del régimen se pusieron a buen recaudo en los partidos que surgieron tras la caída del régimen, escalaron posiciones en los mismos y desde ellas se dedicaron a maquillar y blanquear las inconductas de sus ascendientes.

Necesitamos no sólo mantener la vigencia permanente de la Ley 5880 sino acompañarla de otras, como una que haga imprescriptibles los crímenes de los trujillistas, para que no ocurran casos tan lamentables como el que permitió al criminal Luis José León Estévez (Pechito), cómplice de Ramfis Trujillo en crímenes como la masacre de la Hacienda María, en San Cristóbal, volver a vivir impunemente en el país. Los crímenes de lesa humanidad no prescriben. Ya Juan Pablo Duarte lo había declarado: El crimen no prescribe, ni jamás queda impune. Hay que volver a Duarte y sus enseñanzas.

SALIRLE AL FRENTE AL PLAN DE LOS TRUJILLO

La indiferencia frente al plan siniestro de Angelita y compartes de reinstaurar el trujillismo de nuevo en el país no es una opción. Estemos claro que la pretendida “familia real” en sus oscuras pretensiones presionará, chantajeará, sobornará, embaucará, buscará complicidades para ir creando las condiciones propicias para reinstalarse en el poder.

Si usted piensa que eso es imposible, despierte. ¡Hasta diputado tienen! ¡Hasta reunirse en el congreso han hecho! ¿Hay que esperar que la infección cobre gravedad para empezar a tratarla? En un país con tantas necesidades y con tantos temas de real valor a qué dedicar el tiempo ¿no le resulta sospechoso que se dediquen “vistas públicas” a oír opiniones sobre un “museo para honrar a Trujillo”? ¡Fíjense hasta dónde hemos llegado!

La carencia de probidad de funcionarios, jueces, dirigentes políticos y sociales, todo eso que se agrupa bajo el concepto de “corrupción”, cuestión en que los trujillistas son expertos, está siendo aprovechada para empujar hacia adelante sus planes de reinstalarse en el país.

La impunidad, la permisividad, la inmoralidad que nos arropa y avergüenza está siendo aprovechada a fondo por el neotrujillismo.

Tienen asesores, consultores y cómplices en todos los estamentos, en todos los partidos. Mueven influencias. Y mantienen una activa campaña de relaciones públicas proyectando al “heredero al trono”.

Y no sé cuántos habrá, pero sepan que no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras retornan orondos a proseguir su orgía de crímenes, torturas, exacciones y rapiña. Al precio que haya que pagar, eso lo vamos a impedir. He vivido toda mi vida de pie, con honor. No es verdad que voy a darles a mis hijos el mal ejemplo de por cobardía legarles una dictadura feroz e inhumana de las que los héroes del 30 de Mayo nos libraron al precio mayor de sus vidas. Y si sólo soy yo el que lo hace, ¡qué importa! Ya Martí decía que cuando hay muchos hombres sin decoro, hay otros que resumen en sí el decoro de muchos hombres. Y yo bien sé que sobran hombres y mujeres con decoro en este país. Y que no vamos a vacilar para destruir este último estertor del trujillismo al precio que haga falta.

sábado, 30 de octubre de 2010

Intercambio en Facebook, a propósito del artículo Cuatro hechos que inculpan a Angelita Trujillo y un comentario en Al Momento.Net



Aquiles Julián

Por el estilo, me parece que escriben en Al Momento.Net las mismas personas con distintos NICs. Es interesante verles intentar justificar, defender u ofender, pues en todo muestran harta incapacidad. Y sus exaltaciones del tirano, incluso cuando se dicen víctimas de la Era y otras maniobras para buscar credibilidad, no pueden ser más infantiles. Es valioso porque se descubren. Y se delatan. Voy a copiarlos. Son un excelente ejemplo del grado de indignidad, bajeza y miseria moral e intelectual de los Trujillo.

Pilar Awad Así es Sr. Aquiles, y también inventan, calumnian! Y la venda transparente de Raifi Genao decidí ni leerla más, es impresionante la falsedad de los comentarios, todo es inventado por ellos mismos!

Aquiles Julián

Hay que blindarse la sensibilidad para exponerse a la capacidad de calumniar, distorsionar, mentir y ofender y no dejar que ello nos altere, nos desequilibre y nos afecte. Los viles cuentan con que quienes les antagonizan, por indignación, por sus valores y sus principios, se nieguen al debate. Así ellos impondrán sus puntos de vista. Esa es la estrategia. Denostar, injuriar, mentir, empuercar para quedarse como los únicos que hablan y opinan. Y enredar a los incautos (de los que hay más de la cantidad que uno imagina). Llevo algunas guerritas (contra el totalitarismo, contra la tiranía de cualquier jaez, contra el extremismo, contra el trujillismo) y leo con pena la pobreza intelectual, la inmoralidad, la cultura de la difamación, la acusación gratuita y la falacia que intenta desmontar una idea descalificando al que la expone, alrededor de la cual se mueve una cohorte de mequetrefes a los que suelo llamar La Matraca Canalla. Y me río cuando me elogian si lo que digo coincide con lo que piensan y luego desbarran contra mí cuando lo que digo se aparta de lo que creen. Y es que piensan que lo que ellos creen es la verdad. Yo apenas logro establecer hipótesis provisionales, pues ¿quién conocerá la verdad? Ese es el territorio de Dios

Denny Sangiovanni Lo que se ratifica con esa experiencia histórica, es que nadie tiene garantías en ese tipo de régimen. Y que tarde o temprano, los beneficiados dentro de cualquier tiranía y muchas veces saben o son partícipes de hechos criminales, también salen perjudicados. Por lo que son experiencias históricas que no se debieran repetirse.

Aquiles Julián

Denny, yo pienso que alguien pagó con su vida y el perjuicio para su familia para que tú y yo pudiésemos hablar, viajar, elegir, disentir, criticar. Fue un precio alto. Contra los que expusieron y sacrificaron vidas, familias, parientes, con tal de sacarnos de encima al tirano se montan todo tipo de patrañas. ¿Eran trujillistas? ¡Cómo prácticamente todos los que vivíamos en RD para la época! Pudieron proseguir disfrutando canonjías y privilegios. No eran los que peor estaban. Podían seguir prosternándose y gozando de las migajas del tirano. Ellos, por el contrario, apostaron por la libertad. No eran seres perfectos, angélicos e impolutos. Eran dominicanos. Pero se arriesgaron. Se atrevieron. Se la jugaron. Y fueron torturados, victimados, incluyendo a parientes que no tuvieron nada que ver con la trama. Sus familias tuvieron que levantarse sin el padre, salir a camino sin padres, hermanos y tíos. Y toma en cuenta que los gobiernos del PRD, el PRSC y el mismo PLD han sido más permisivos y complacientes con los trujillistas que con quienes les adversaron, pues todos deben más a los Trujillo que a quienes complotaron para matar a Trujillo. Así que no es verdad que han disfrutado las mieles del poder. Soy compasivo y misericordioso con sus debilidades, porque ellos pagaron el precio para que tú y yo podamos pensar como nos da la gana, intercambiar libremente nuestros puntos de vista y, pese a todas sus insuficiencias, limitaciones, distorsiones y carencias, haber crecido en un régimen de democracia, tal vez más formal que real, sí, pero donde pudimos escapar a aquella tiranía totalitaria y criminal que marcó a nuestros padres.

Luchy Placencia "Ni me gusta que hable quien no puede hablar, no importa su ideal", J.M. Serrat. Lo que más me molesta es cómo los medios de comunicación locales le dan cabida a tanta escoria, a tanta basura, a tantas familias manchadas con sangre inocente

Aquiles Julián

Es que hay un concepto de noticia más parecido a "escándalo" que a información; un concepto de relativismo moral que coloca en un mismo plano al asesino y a su víctima; un concepto de "imparcialidad" que enmascara una real irresponsabilidad; una actitud de no implicarse, de estar bien con Dios y con el diablo; de inmoralidad. ¿Quiénes hablan por los Trujillo? Enmascarados en NIC están antiguos torturadores y asesinos, esbirros y sicarios que añoran las viejas tropelías, las orgías de martirio y muerte en La 40 y El 9, ancianos cortesanos habituados a arrastrarse con el tirano que siguieron haciéndolo con sus hijos. Y los descendientes de Angelita, convencidos de que pueden volver a "heredar el reino" y dar continuidad a la tiranía. Lo triste es que la pachanga nos distraiga de temas estratégicos. Ramfis Domínguez Trujillo se siente príncipe heredero, aspira al trono. Y no dudemos que cuente incluso con generales y políticos que le hagan coro. Hubo un general que fue a la puesta en circulación del libro de Angelita a Miami. Y hubo un diputado que quiso construirle un museo a Trujillo. Y los tiene, sólo que no la Casa de Caoba donde tantar vírgenes perdieron su honra. Son El 9, La 40, la cárcel de Nigua y los paredones de San Isidro. ¡Claro que tiene sus museos! Hay quienes piensan que no se les debe prestar atención a estos aprestos y, me pregunto, ¿incluso cuando tienen legisladores electos que no se arredran a proponer leyes inicuas? El príncipe heredero se pasea orondo por las calles, toca puertas y concierta viejas lealtades. Y cuenta con cómplices en el PLD, en el PRD y el PRSC. Y mientras tanto, nos entretienen con toda la bachata de mal gusto que es la politiquería dominicana.

Luchy Placencia Y parece que a algunas de las familias dueñas del país, reales titiriteras, no les desagrada el ideal neotrujillista...

Un comentario en Al Momento.Net

Aquiles Julián
Aprender a pensar es algo que les falta a algunos opinantes que no pasan de dos o tres que cambian de NIC para dar la impresión de ser más. Para empezar, mienten. "Que cuando Trujillo se dormía con la puerta abierta" ¿Y las cárceles, no existían? ¿No había ladrones? Ese cuento de patio, centrado en aquella expresión que ya aparece en Coplas por la muerte de mi padre, de que "todo tiempo pasado fue mejor" es un soberano disparate. Si existía policía, tribunales, cárceles (y la de Nigua era particularmente famosa), todo eso desmiente a los cantores de la Era. Lo otro es que si los gobernantes de ahora son corruptos. Puede ser, pero no como lo fue Trujillo. Las inconductas de hoy no justifican ni disminuyen las inconductas pasadas. Ahora bien, por más deformada, insuficiente, limitada y distorsionada que sea nuestra democracia, más formal que real en muchos aspectos, con mucho que cambiar y mejorar, es infinitamente mejor y superior a aquella siniestra época. Muchos de nuestros males devienen de que el aparato trujillista: sus jueces, su estructura administrativa, sus leyes, sus jerarcas militares y policiales, etc., prosiguieron. No hubo una profunda reestructuración del país. Una revisión a fondo de una sociedad marcada por la perversidad y la complicidad. Todo se limitó a desterrar a la familia Trujillo y algunos de sus principales colaboradores. Luego les vimos volver por sus fueros a muchos de ellos. Pueden dedicarse a querer ofender y maltratar de palabra: pierden su tiempo. Tengo una vida personal, una historia personal, pública y abierta: escritor premiado, empresario, intelectual, ni he sido, ni soy ni aspiro a ser empleado público. Nunca he vivido de ningún gobierno ni pienso hacerlo. Tampoco, como los Trujillo, he disfrutado de bienes robados. Ni tengo parientes criminales. Ni fui calié, ni del SIM. Ni maté. Ni denuncié. Ni torturé. Así que los ex-torturadores, los ex-asesinos ¿se puede ser eso: ex-torturador, ex-asesino?, pueden proseguir intentando sustituir el razonamiento con las injurias. No soy opuesto a que Angelita Trujillo o cualquier otro Trujillo dé su versión de la historia. Simplemente, exijo que se pruebe lo que dice, que aporte pruebas, documentos...
El crimen de las Mirabal fue juzgado, sus ejecutores materiales condenados (y luego sacados del país por sus cómplices en las FF.AA. y la PN aprovechando los acontecimientos de la revuelta de abril del 1965, incluyendo a los norteamericanos que ayudaron a sacarlos a territorio norteamericano). Venir ahora a pintar aquel crimen inmundo de otra manera sin aportar una sola prueba documental creíble es calumniar y transforma aquel escrito en libelo. Y por ello fue sometida. Si tiene pruebas que las aporte. Y conste, no se le sometió por los hechos del pasado (con los que no tuvo relación alguna), sino por las calumnias del presente, que sí fueron emitidas por ella. Los trujillistas son ya un grupo de excalieses, extorturadores, ex - asesinos nostálgicos que viven sus últimos años. En vez de arrepentirse de sus hechos, buscar del Señor y enmendar sus conductas, persisten tercamente en querer blanquear aquel sepulcro. Inténtenlo. Pueden inventarse cualquier fundación, cualquier patraña. ¿Saben qué? Yo aprendí que todo el mundo se iba a morir un día y que nadie podía eludir la muerte, de ahí que no tenga temor alguno por algo que me va a pasar como quiera. Y no soy el único. El trujillismo está dando su último coletazo, su último estertor. Y no dudo de que sean capaces, como es su tradición, de matar. De hecho, ya están intentando matar honras y famas bien ganadas. Incapaces de pensar, de razonar, de la humildad de admitir la equivocación, se refocilan en su necedad. En La Biblia al necio también se le llama, en algunas traducciones, bruto. Uno de los NIC de los trujillistas es "El burro" y yo digo que: "A confesión de parte...