jueves, 24 de febrero de 2011

¿POR QUÉ LAS PIRÁMIDES SON ILEGALES Y EL MERCADEO EN RED ES LEGAL?


¿Por qué las pirámides son ilegales y el mercadeo en red es legal?

Por Aquiles Julián

“En pocas semanas (dos o tres) este negocio ha creado un boom en la capital y Santiago. En las cafeterías, pasillos de las universidades privadas, en los gimnasios y otros espacios las frases más populares, que a muchos tienen cansados son: “¿Estás en el negocio?”, “¡Éntrate en mi pirámide!” y “¿Quieres ganarte 45 mil pesos de una?”.

Laura Rojas

El Caribe

La Superintendencia de Bancos, que encabeza Haivanjoe NG Cortiñas, denunció un nuevo esquema de pirámide financiera para estafarle su dinero a los incautos: esta vez con el nombre de “Donaciones solidarias” o Global Gifting Connection. Este nuevo esquema o pirámide de Ponzi, por su creador, el italo-americano Carlo Ponzi, ha atrapado a más de uno, acicateado por la avaricia y la ilusión del dinero fácil.

Muchos confunden erróneamente los esquemas piramidales ilegales con negocios totalmente legales como los de distribución en red. Son totalmente distintos. Y bien vale la pena establecer las diferencias. Y, de paso, alertar a nuestros lectores para que no caigan en la trampa de las pirámides financieras que prometen luengos beneficios sin trabajo o esfuerzo alguno y sepan detectarlas y poner en asunto a sus familiares y amigos.

De hecho, muchos esquemas piramidales intentan disfrazarse como legales, pero la clave es de dónde provienen las utilidades. En el caso de los negocios de distribución en red y ventas directas, los beneficios derivan de la venta y distribución de de productos y servicios, la creación de clientelas y redes de distribuidores asociados. Por el contrario, en los esquemas piramidales los beneficios derivan de aportaciones financieras y reclutamiento de personas que aporten financieramente. De hecho, su promesa es que “no tendrán que vender nada”. Son dos modelos distintos: uno legal, otro ilegal. Uno basado en venta de productos y servicios; otro basado en aportes financieros.

LAS PIRÁMIDES FINANCIERAS

A los esquemas de estafa financiera se les llama Pirámides de Ponzi porque originalmente el modelo fue creado por un astuto estafador italo-norteamericano, Carlo Ponzi.

Ponzi, natural de Rávena, Italia, llegó a Estados Unidos en 1903. En 1919 se percató que los italianos residentes en Estados Unidos enviaban en sus cartas cupones canjeables por dinero a sus paupérrimos familiares en Italia, de manera que pudiesen responder las cartas. Eso le hizo saltar la chispa de su estafa: montó una compañía llamada Securities Exchange Company. Luego empezó a repartir cupones prometiendo una ganancia del 50% en 45 días o del 100% pasado los tres meses.

Rápidamente hizo fortuna. Políticos y medios de comunicación le promovieron como ciudadano ejemplar. Todo funcionaba: los intereses eran pagados puntualmente. Muchas viudas hipotecaron sus casas, otros sacaron sus ahorros de los bancos, y todos invirtieron en el negocio de Ponzi. El dinero manaba como de una fuente prodigiosa.

El periódico Boston Post pidió al analista financiero Clarence Barron que evaluara el esquema de Ponzi y se demostró su raíz fraudulenta. Los ingenuos inversionistas montaron en cólera y se presentaron en las oficinas de Ponzi. Fue a prisión y el 1ro. de noviembre de 1920 fue condenado por fraude a cinco años de prisión. Tres años más tarde fue excarcelado y le condenaron a nueve años más.

Huye a La Florida y pone en marcha otra estafa. Antes de que le descubran escapa a Texas. Se afeita la cabeza y el bigote para intentar irse del país en un buque mercante. Termina en prisión. En 1934 lo excarcelan y, a la salida de prisión, un grupo de víctimas de sus estafas le aguardan para lincharlo. Sólo la intervención policial le salva de la ira de sus engañados. Le deportan a Italia. Allá, llegó a ser asesor financiero de Mussolini y, de nuevo, intenta montar su esquema fraudulento sin éxito.

Termina trabajando en una línea aérea italiana que volaba en Brasil y que estaba complicada en el contrabando de materiales estratégicos. Ponzi murió en la miseria en Brasil en 1949.

LOS BENEFICIOS EXAGERADOS SIN TRABAJO INDICAN INTENCIÓN DE FRAUDE

La codicia es lo que los hábiles estafadores acicatean en sus cándidas víctimas. La ilusión de altas tasas de rentabilidad sin que medie trabajo o esfuerzo alguno, como si esa persona se hubiese encontrado la cueva del tesoro de Alí Babá, la mata de los dólares o el barril de oro al final del arcoíris, señalan claramente una propensión a ser engañado.

Muchos ahorrantes dominicanos fueron estafados por banqueros inescrupulosos que ofertaron tasas de interés superiores a las prevalecientes en el mercado y captaron ahorros y dineros que luego se perdieron en las quiebras de aquellas instituciones financieras. El escándalo de “financieras”, compañías de seguro y bancos quebrados, ha sido una constante desde el cierre del Banco de Santo Domingo hasta los más recientes de Bancrédito, el Banco Mercantil y el Banco Intercontinental, que penalizaron onerosamente a la población que hemos tenido que pagar un fraude escandaloso y manejado dolosamente en perjuicio del país por las autoridades de entonces.

La candidez y escasa capacidad de pensar y discernir de las personas, combinada con la codicia, hacen que crean posible pagar beneficios tan fantasiosos como ese de invierta US$6 dólares y reciba US$1,800 dólares. ¿De dónde proviene el beneficio? ¿Qué actividad es tan lucrativa que produce 315% casi de inmediato?

Si la codicia no nos deja pensar, estamos participando en un esquema fraudulento que será frustratorio. Muchos, que son utilizados como cebos al recibir los altísimos beneficios a su modesta inversión, para que salgan emocionados a inducir a otros a que “inviertan”, reinvierten lo ganado, por lo que también terminan si los cuantiosos montos que su imaginación desenfrenada les hizo fantasear.

EL ESCÁNDALO DE LOS JÓVENES CLASE MEDIA

Según la noticia firmada por la periodista Laura Rojas y aparecida en El Caribe digital el 24 de febrero del 2011, en el país operan más de 1,500 pirámides financieras. En ese tipo de esquema están involucrados estudiantes de las universidades INTEC, PUCAMAIMA, UNIBE, UCSD, UNPHU y otras instituciones de educación superior de clase media. Todas expresan la proclividad de muchos jóvenes a prosperar al vapor, sin que medie trabajo. Eso debe más que preocuparnos.

No sólo en las universidades privadas de Santo Domingo y Santiago han prosperado estas operaciones fraudulentas, también en gimnasios e incluso ¡en los colegios privados! Una fiebre por recibir beneficios exorbitantes a corto plazo, sin que medie trabajo alguno, está consumiendo la imaginación de adolescentes y jóvenes al grado de que se estima que más de 12,o00 personas están involucradas como “inversionistas”.

La trampa de los altísimos beneficios que proceden de un esquema de reclutar “inversionistas” y no de ninguna actividad productiva o comercial legal ha corrompido a tal grado a amplias capas de jóvenes animados a lucrar de manera fácil, que la reacción de los mismos es de justificación y defensa del fraude, lo que se evidencia en los comentarios al pie de las informaciones en los periódicos digitales.

La degeneración moral implícita nos pronostica una amplia masa de jóvenes empecinados en prosperar ilícitamente, engañando a sus semejantes. ¿Podrán adaptarse a actividades en que el ingreso proviene del trabajo, de la prestación de servicios, de crear clientes, generar valor para las personas, intercambiar, etc., cuando probaron el éxito fácil que deriva de la estafa a las ilusiones de los incautos que nos circundan?

¿DE DÓNDE PROVIENE LO QUE DISTRIBUYEN LAS EMPRESAS DE MERCADEO EN RED O NETWORK MARKETING?

A diferencia de los esquemas fraudulentos como este de las “Donaciones Solidarias”, los llamados “Círculos de Prosperidad” y otros tipos de Pirámides de Ponzi, todos ilegales, pues se basan en aportaciones financieras hechas por “inversionistas” acicateados por la promesa de una rentabilidad desproporcionada, los modelos de Distribución en Red o Network Marketing operan mediante la comercialización de bienes y servicios que generan márgenes de beneficio y por la construcción de redes de distribución que son reclutadas y entrenadas por operadores independientes afiliados a las empresas que emplean esta metodología de negocio.

Las compañías de mercadotecnia en red como AMWAY, Natural Sunshine, Avon, Jafra, L´Ebel, etc., son compañías legales, debidamente registradas en el país, con domicilio público y que se ajustan a las leyes vigentes. Estas empresas, que además están agrupadas en una Asociación de Empresas de Ventas Directas a nivel nacional y que, a su vez, son parte de organizaciones internacionales de ventas directas de gran reconocimiento, obtienen sus beneficios por la comercialización de productos y servicios que realizan sus redes de distribuidores asociados.

El modelo de distribución en red fue creado en 1959 por la Corporación AMWAY a partir de un modelo empleado en Estados Unidos por J.C. Penny y perfeccionado por la compañía de multinutrientes Nutrilite. En este modelo, la compañía matriz se encarga de la producción y logística de los productos, así como del programa de remuneración e incentivos. La comercialización se deja a cargo de empresarios independientes que operan como franquiciarios y pueden, a su vez, afiliar a personas dentro de sus redes de distribución, obteniendo beneficios derivados de ayudar a los nuevos socios que reclutan a ser productivos y obtener beneficios.

Las utilidades que estas compañías distribuyen entre sus asociados, incluyendo viajes, incentivos y otros beneficios provienen de la comercialización de los productos, no del reclutamiento de personas, pues las compañías derivan sus ingresos de los productos que las redes de distribución mueven mensualmente.

Se trata de un modelo de mucho éxito y novedoso de distribución, en que en vez de dejar la iniciativa al cliente como en la distribución pasiva, en que el comerciante abre una tienda y hace publicidad a la espera de que el cliente le visite, se aplica un modelo proactivo de distribución alcanzando al cliente allí donde él se encuentre: en su hogar, en su centro de trabajo, en su centro de estudios, etc. En manos de los franquiciarios o distribuidores independientes está el explicar el uso de los productos y servicios, motivar al cliente, crear la relación, brindar el servicio post-venta, seguimiento para reventa, solicitar referidos a sus clientes.

A su vez, los empresarios afiliados a los modelos de distribución en red pueden asociar a otras personas bajo sus redes, entrenarlas, capacitarlas, motivarlas y apoyarlas en sus arranques productivos y las compañías matrices suelen recompensarles como bonos, incentivos, viajes y reconocimientos el éxito de sus esfuerzos.

VERDADERAS ESCUELAS DE NEGOCIO

Los modelos de distribución en red son verdaderas escuelas de negocio, donde se forman como empresarios y empresarias personas que por cuyos orígenes sociales, educativos, culturales, raciales o de género no han tenido formación o experiencia comerciales.

Inicialmente, las personas se incorporan a las empresas de distribución en red como medio de incrementar sus ingresos. Posteriormente, al aprender cómo opera este modelo de distribución de bienes y servicios, al pulir sus habilidades interpersonales y sus competencias de negocio, al mismo tiempo que su credibilidad y confianza en este innovador modelo de negocio, desarrollan sus estructuras de distribución y alcanzan mayor remuneración, premios y beneficios.

Autores y personalidades de renombre como Robert Kiyosaki, Donald Trump, Brian Tracy, John C. Maxwell, Zig Ziglar entre otros recomiendan y promueven este modelo de distribución como el mejor camino para desarrollar habilidades de negocio e iniciar un negocio en el actual entorno económico.

Pero estos modelos demandan humildad, disposición para el aprendizaje, resilencia para superar frustraciones, decepciones, caídas, falta de apoyo de personas cercanas, críticas y rechazos, persistencia y constancia en el esfuerzo, actitud positiva y creativa y capacidad de hacer equipo con sus auspiciadores.

Es un proceso de crecimiento interior, en la autoconfianza, en el diseño de metas propias, en el pulimiento de habilidades y capacidades, en el desarrollo de competencias, en la creencia en sí mismo, que constituye un reto personal que quienes se incorporan a este tipo de negocio asumen. Y que a otras les resulta incómodo aceptar.

LA DIFERENCIA QUE HACE LA DIFERENCIA

Es la definición de de dónde provienen los beneficios lo que diferencia a las pirámides financieras ilegales de los negocios de distribución en red que son legales.

Mientras las pirámides financieras obtienen los beneficios de la promesa de exorbitantes ganancias sin que medie trabajo alguno a los que “inviertan”, y operan de manera oculta o semioculta, sin regulación legal alguna y al margen de la ley, las compañías de distribución en red son empresas legales, ajustadas a las leyes vigentes, que derivan sus beneficios de la comercialización de productos y servicios con amplias garantías, y que cuentan con representantes y permisos legalmente válidos.

Las personas que desarrollan un modelo de distribución en red empiezan una carrera empresarial, asesoradas por mentores que le transmiten sus experiencias y conocimientos y les guían en sus primeros pasos en los negocios. Aprenden a hacer y cultivar clientes, administrar un capital de trabajo, comunicarse, hacer equipo, negociar, desarrollar relaciones comerciales, mejorar su actitud y su presencia, etc.

Una, las pirámides financieras, llevan a las personas a inmiscuirse en acciones al margen de la ley con objetivos fraudulentos de los que serán cómplices o víctimas.

Otras, las compañías de distribución en red, forman a las personas como hombres y mujeres de negocio, con mentalidad de servicio.

Unas, las pirámides financieras, cifran su “éxito” en involucrar a una mayor masa de personas que creen invertir sus recursos en un medio que les proporcionará fabulosos beneficios.

Otras, las compañías de distribución en red, forjan su éxito a través de la creación de clientes satisfechos y de distribuidores asociados igualmente satisfechos y se basan en la comercialización de productos y servicios.

Es una diferencia significativa. Una diferencia que hace toda la diferencia.

martes, 15 de febrero de 2011

EL HOYO DE LA LINCOLN Y SU PAPEL EN NUESTRA ECONOMÍA


El hoyo de la Lincoln y su papel en nuestra economía.

Por Aquiles Julián

Un homenaje a un símbolo patente de nuestra desidia, nuestra incompetencia y nuestra total irresponsabilidad gubernamental y municipal.

Durante varios años, prácticamente delante del local principal la Dirección General de Aduanas, DGA, en la avenida Abraham Lincoln, hay un hoyo que castiga al conductor desprevenido, ocasionándole no pocos desperfectos y pérdidas al vehículo que cae en él. La causa del hoyo es explicable: un desaprensivo, que cuenta con algún tipo de apoyo oficial o con el beneficio del desinterés oficial en castigar el robo de tapas del alcantarillado, hurtó la tapa metálica de uno de esos puntos de acceso a los sistemas soterrados y demás inframundos citadinos, posiblemente hecho por CODETEL o por Obras Públicas o por el Ayuntamiento, vaya uno a saber. Y desde entonces, quienes transitamos por necesidad más que otra cosa por la Lincoln, calle peligrosa si la hay, tenemos que vérnosla con el hoyo.

Que el agujero aquel tenga años y nadie, ninguna institución pública, ni el Ministerio de Obras Públicas ni el Ayuntamiento del Distrito Nacional, se den por aludidos, indica que el hoyo responde a una racionalidad que escapa al simple ciudadano. Presidentes, alcaldes, senadores, diputados, regidores, etc., se reeligen, e igual el hoyo permanece, indicando que nada cambia en lo esencial. Como aquí hay tantos genios y estrategas en las alturas palaciegas (y en todos los partidos), es evidente que aquel boquete sirve a propósitos más altos que los que se derivarían de la simple negligencia, la incompetencia y la irresponsabilidad. Escrutar esos sutiles designios es el objetivo expreso de este artículo, aunque no sé si mis limitados medios y mi pobre inteligencia alcancen para tanto. Como quiera, vamos a intentarlo.

¿Por qué afirmé, más que insinuar, que la tapa metálica fue robada “con algún tipo de apoyo oficial”? Porque en un país donde se atrapan a capos de droga como Rolando Florián Féliz, y se develan bandas de narcotráfico como la de Figueroa Agosto, ¿me va a decir usted que no van a descubrir y atrapar a las bandas de rateros que roban tapas de alcantarillado, desmontan cientos de pies de alambres, desmantelan verjas y se alzan con todo lo que tenga metal y nos han convertido en un país exportador de cobre sin que tengamos mina alguna, si no es porque cuentan con poderosos aliados que les cubren las espaldas y protegen a los cacos?

EL PAPEL SOCIAL DEL HOYO DE LA LINCOLN

Claro, también podemos deducir el contenido social de tales permisividades: Son padres de familia. El Estado está premiando y facilitando la iniciativa privada, el emprendimiento, aún sea moralmente cuestionable la forma en que se ganan la vida estos gandules. Supongo, dada la proliferación de partidarios de la ideología marxana que pululan en posiciones altas, medias y bajas del aparato gubernamental, que se justificará todo en base a que, en el fondo, están propiciando un proceso de “acumulación originaria”, se está, con un sentido de justicia social, “expropiando a los expropiadores” y demás sandeces de la salmodia marxana tercermundista, y se nos dirá que el gobierno impulsa la capitalización de sectores tradicionalmente marginados. Ya sabemos que el pensamiento marxano sirve para explicar y justificar cualquier barbaridad. Y si se pueden justificar genocidios, rapiñas y dictaduras, ¿no serviría también para explicar formas menos cruentas de “recuperación” como las señaladas al comienzo?

En todo caso, para mí es claro que aquí lo que se permite es porque cuenta con apoyo implícito desde arriba y se corresponde con los intereses políticos de quienes mandan. Nada sucede si no se quiere que suceda. Este es un país chiquito, media isla. Donde quiera viven guardias, policías, calieses y compañeritos de la base. Y el dominicano es lo que más habla y cuenta. Todo se sabe. Así que, si uno no es capaz de percibir el fin de esa política, es por miopía. Si aquí quisieran agarrar a los robacables, a los que hurtan tapas del alcantarrillado, a los que andan comercializando metales robados, incluyendo (como he visto en más de un depósito), estantes metálicos de periódicos, verjas y otros artículos adquiridos con malas artes, sólo hay que ir desde los que exportan cobre sin que uno sepa de qué mina lo producen hacia atrás, incluyendo a los que tienen hornos para fundir metales, que no son tantos ni viven en los montes. Ya sabemos que algunos de tales “exportadores” y sus compinches fueron responsables de la sustracción de la espada de la estatua de Máximo Gómez y del busto de Diego Colón en la calle El Conde, al que sustituyeron por una copia en yeso (que, por cierto, allí ha quedado para vergüenza de todos).

DE LA ESPADA DE MÁXIMO GÓMEZ AL BUSTO DE DIEGO COLÓN

Que el pobre Generalísimo y Libertador de Cuba, el general Máximo Gómez, ahora cabalgue sin su espada, podría justificarse diciendo que con ello se promueve la no violencia, dado el alto índice de criminalidad que prevalece en la capital y el resto del país. Pero que la espada se la roben para fundirla y venderla como metal, y que nadie haya sido apresado por tal desaguisado es otra cosa. Esa es una manera de violencia. Lo mismo, el robo del busto hecho por el finado maestro Joaquín Priego, padre del caricaturista y diseñador gráfico Harold Priego, a quien admiro y quiero, y colocado en El Conde esquina Meriño. Allí el descascarado busto en yeso nos recuerda nuestra desventura. De momento se alzan con Colón, Anacaona y hasta con los cañones, escríbanlo.

No vayamos más lejos. La policía apresó a un ciudadano chino, Chi Keung Fung Wu, en cuyo negocio se encontraron partes de una estatua de bronce del general Gregorio Luperón que fue robada y vuelta chatarra, y un juez lo puso en libertad apoyándose en un tecnicismo legal. ¿Le retornarían los pedazos de la estatua? Lo más probable. Ahí tienen una clara demostración de nuestras aseveraciones.

Pero volvamos a nuestro hoyo, que allí sigue, impertérrito. Ahora que levantan en la esquina de la Lincoln con Kennedy la plaza Ágora y la vía se ha estrechado por dicha construcción, más vehículos dañan sus trenes delanteros y gomas debido a que caen en el hoyo, agravado por el caos que predomina en ese tramo, que empeora por la imprudencia, la agresividad y el desorden con que conducimos todos en el país.

EL HOYO Y LOS INGRESOS FISCALES

¡Ah, entra en función esa malicia que duerme en cada dominicano, pero el hoyo está frente a la Dirección General de Aduanas, y como sabemos, Aduanas recibe beneficios de las importaciones de vehículos, gomas y piezas de repuestos! ¿No será este hoyo un medio eficiente de favorecer más importaciones, habida cuenta de la voracidad fiscal de nuestro Estado, siempre ávido de meter la mano en el escuálido bolsillo de las clases medias, a las que tienen media arruinada? Es indiscutible que la DGA saca beneficio de reparaciones y recambios. Más importaciones de piezas significan un mayor monto de la factura aduanal, después de todo.

También podría argumentarse que el hoyo juega un papel de activador de la economía, porque talleres de repuestos, importadores, mecánicos, etc., suplen piezas y servicios a los infaustos dueños de los vehículos afectados, y como estos negocios pagan impuestos a la Dirección General de Impuestos Internos, DGII, ese hoyo cumple un papel valioso en favorecer que no se caigan las recaudaciones fiscales. De ahí a considerar que el agujero juega un papel patriótico sólo hay un paso. No nos extrañemos el día en que al mismo se le lleve alguna corona de flores, se le toque el himno, se le coloque una bandera y algún ministro se inspire en un frondoso discurso sobre la hoyeidad como estrategia de desarrollo, que aquí de cualquier vaina sacamos una teoría. Para eso somos buenos.

EL HOYO COMO ELEMENTO DISUASIVO PARA LOS ÉMULOS DE VAN DIESEL

Ahora bien, vayamos un poco más lejos. Es sabido que la avenida Abraham Lincoln, que ahora mismo es una de las vías más importantes de la ciudad capital, pues conecta con Los Próceres (la misma Lincoln pasada en dirección Sur-Norte la avenida John F. Kennedy), y con la avenida Gregorio Luperón (que es la misma Los Próceres pasada nuevamente esta vez en dirección Norte-Sur la Kennedy) , -también para dedicar una vía por parte a varias personas, provocando confusión, somos muy buenos-. Y es también sabido que los jóvenes clase media y media alta la han adoptado como su lugar de recreación y figureo.

Dado ese hecho, no pocos jovencitos, hijos de los nuevos ricos que han hecho sus dineros en todo tipo de negocios indebidos, esos que presumen de haberse encontrado la cueva de Alí Babá, que están pegados-pegados, van en vehículos costosos facilitados por sus padres, incluyendo marcas como Mercedes Benz, Ferrari, Porshe, BMW, Lamborghini, Corvette, etc., a echar carreras y a tratar de deslumbrar, con toda su testosterona revolteada, y a llamar la atención. Como sabemos, hubo incluso el caso de unos jovencitos de Alma Rosa que se pasearon desnudos por aquella vía buscando atraer sobre sí las miradas que sentían no se les brindaba. Y han sucedido en la zona accidentes aparatosos y lamentables, con pérdidas inútiles de vidas y bienes. También si mal no recuerdo, hubo un caso de chicas en actos lésbicos y otras conductas igual de escandalosas.

Tal vez ese hoyo es un disuasorio convenientemente permitido para desalentar a los alocados jovencitos que compiten corriendo desde la Roberto Pastoriza a la Kennedy o a la rotonda de la República de Colombia (aunque el tramo Kennedy – República de Colombia no es llamativo, pues ya no hay chicas a las que deslumbrar ni personas ante las cuales alardear), para que no muestren sus habilidades de Ayrton Senna en aquella vía. Sobre todo, cuando la policía dominicana no se atreve a marcharles a los ensorbecidos jovencitos, hijos de generales, jerarcas y funcionarios del gobierno que participan junto a los hijos de los desfalcadores del erario, contrabandistas, narcotraficantes y demás productores de riqueza al vapor en aquella ostentación de vehículos lujosos que se verifica en esa vía pública transformada en Circuito de Indianápolis por la parejería de los jóvenes dueños del país, pues se los comen vivos (a los agentes), los cancelan o, como hizo un coronel con una infeliz sargento, les pueden hacer propinar soberana golpiza.

¿Servirá el hoyo para disuadir de correr a alta velocidad a los prepotentes niñitos bien, hijos de los que tienen tanto que les sobra para despilfarrar en costosísimas marcas de vehículos para que sus cachorros guayen las gomas? Si esa es la intención, perdieron su tiempo. La idea no funcionó. Ahí siguen haciendo de las suyas estos sirveparanadas a los que sus papaítos queridos facilitan poderosísimos vehículos que harían palidecer de envidia a Van Diesel y que viven su propia versión de “The Fast and The Furious”. Tienen total impunidad para llevarse por delante al que sea, como lo hicieron con el hijo de Sandra Acta y con muchos otros infelices víctimas de estos salvajes motorizados.

EL HOYO COMO ESTRATEGIA CONTRA EL ALZHEIMER

Hay una indiscutible utilidad del hoyo en cuanto a estimular la memoria y la atención. Usted puede venir pensando en lo que sea, pero inmediatamente pasó la esquina previa a la Kennedy de inmediato el hoyo cobra vigencia y su atención se enfoca en él. Como en cierta ocasión se informó que especialistas de la Universidad de Columbia condujeron un estudio que “determinó” que los dominicanos teníamos 7 genes que producen la enfermedad de Alzheimer, el que publicaron en la revista “Nature Genetics”, ¿No responderá el hoyo a un estímulo adrede diseñado desde las preclaras instancias del Poder para activar la memoria y la atención de los sedentarios ciudadanos, y propiciar que dicho mal no avance?

Como escribí, la alta política, el fino pensamiento estratégico, la sutil inteligencia del liderazgo nacional remonta a tales niveles que muchas acciones que nos parecen disparatosas, erróneas, contraproducentes o simplemente estúpidas (como aquella de Hipólito Mejía, que firmó un decreto de cambio de horario en que las 7:00 a.m. eran lo que antes eran las 9:00 a.m. y a las 4:00 p.m. ya estaba oscuro), en realidad responden a decisiones de la más brillante sapiencia política, una que nuestro basto entendimiento no puede descifrar y comprender.

Podría, por ende, deberse a una sana iniciativa de salud pública, destinada a estimular la mente: la atención, la memoria, la concentración, etc., al igual que las habilidades motrices para sortear el obstáculo del hoyo al conducir y, a la vez, evitar colisionar con otro vehículo en una ciudad en que todos conducimos con muchísima agresividad, irresponsabilidad y falta de juicio, y retrasar si no es posible evitar del todo, el desarrollo del Alzheimer cuyos siete genes adquirimos con la nacionalidad, según los científicos de la Universidad de Columbia, EE.UU. Ahí la última palabra la tendría la división de Salud Mental de nuestro eficiente Ministerio de Salud Pública, cuyo manejo de la epidemia de cólera es de tal inteligencia que será tomado como modelo por todas las demás naciones del planeta que lo tendrán por paradigma a seguir.

EL HOYO COMO ESTIMULO A LA COMUNICACIÓN EN LA PAREJA

Ahora, de lo que no tengo duda alguna es de la utilidad del hoyo para propiciar la comunicación en la pareja. Desde que paso en mi vehículo la Gustavo Mejía Ricart, mi esposa empieza a alertarme que me recuerde del hoyo, y si por casualidad no le contesto, atento como voy a evitar que me choquen, que un motorista me raye, un camión se me tire encima y otras menudencias propias de la conducción en la capital dominicana, me demanda que le diga expresamente si la escuché o no, por lo que se propicia el diálogo entre la pareja. Y téngase en cuenta que el tema del diálogo ya no son las altas cuentas por pagar, el timo de la factura eléctrica, la imparable zozobra y la violencia, la delincuencia, los inesperados aumentos de precio y otros asuntos por el estilo, sino la realidad del hoyo que hay que evitar y las funestas consecuencias que se derivarían de caer en él, por su impacto siniestro en los menguados ingresos familiares.

Un último posible motivo se me ocurre: No será este hoyo un distractor colocado allí adrede para que, en vez de pensar en las alzas de los combustibles, que si suben, suben, y si bajan como quiera suben, porque el asunto es sacarle a uno hasta el último peso (ya no existe el chele: lo sustituyó el peso, un chele más grande), los aumentos en los precios de la canasta básica, la amenaza de “ajustes impositivos”, todo ese maremágnum de acciones para estrangular o llevar a la desesperación a la masoquista clase media dominicana, que es estafada con la factura eléctrica y por servicios públicos que el Estado no suministra, y que siempre vive al borde del colapso nervioso o del desastre financiero; ¿no será, repito, que el hoyo esté allí para que esa clase media que se desplaza por la vía se distraiga de todo lo que le sucede y amenaza por sucederle y sólo piense en el hoyo, hable del hoyo, se distraiga en el hoyo?

A estas alturas, como entenderán, se me ha fundido el cerebro. La imaginación cuelga los guantes. Mi magro talento se rinde. Me hundo en el burnout. Y sólo acierto a colocar un tema musical de Kinito Méndez, aquel que reza, precisamente: “Hay un hoyo, hay un hoyo….”

viernes, 11 de febrero de 2011

LECTORES INEFICIENTES Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO


Lectores ineficientes y sociedad del conocimiento

Por Aquiles Julián

“La creación de valor-conocimiento se está transformando en el motor del crecimiento económico y la rentabilidad”.

Taichi Sakaiya

Historia del futuro: la sociedad del conocimiento.

¿Cuál es el principal obstáculo que tiene el tránsito a la sociedad del conocimiento? Hay muchos, pero el mayor es la predominancia de un modelo altamente ineficiente de lectura que produce un rechazo a esa vital herramienta en la transmisión de información.

Cada día se lee menos en términos individuales, por persona alfabetizada. Y se es más torpe al leer. ¿Cuál es la causa principal? Que no hemos sido entrenados en un modelo eficiente de lectura. De hecho, no se nos enseñó a leer, simplemente se nos alfabetizó. Y ahí empieza el problema.

Estar alfabetizado es una cosa; aprender a leer otra distinta. Entender que es lo mismo es el comienzo del problema. Es como si por aprender a hablar se considerara a una persona apta para ser locutora. No, eso requiere un adiestramiento especial. Lo mismo la lectura eficiente.

La lectura ineficiente comienza por ser extremadamente lenta, entre 150 y 200 palabras por minuto, con bajo nivel de retención e intelección. La lectura eficiente, por el contrario, opera en ratios que van desde 1,200 a 2,000 palabras por minuto, con altos niveles de atención, concentración, comprensión y retención, lo que implica una diferencia significativa desde una técnica ineficiente a una técnica de lectura eficiente.

LOS TRES MAYORES DEFECTOS AL LEER

Los tres principales defectos al leer son:

1. El leer palabra por palabra o lectura silábica

2. El leer escuchándose a sí mismo o subvocalización

3. El retroceder debido a la distracción

Todos estos problemas o defectos provienen del hecho de que no fuimos entrenados en leer, sino que fuimos alfabetizados. Y son dos cosas distintas.

El primero, leer palabra por palabra, es responsable de la lentitud al leer. Es la lectura silábica, aquella que nos enseña quien nos alfabetiza. Proviene del proceso de vincular grafía y sonidos, unir grafías y sonidos para formar sílabas; unir sílabas para formar palabras y unir palabras para formar frases y oraciones, que es el que llevan a cabo los alfabetizadores.

Al considerar que, por hacer esto, ya sabemos leer, se prescinde de impartir una técnica eficiente de lectura, por lo que seguimos leyendo hasta la muerte con una técnica de lectura ineficiente, lenta y desalentadora. ¿El resultado? La mayoría de las personas alfabetizadas no leen, carecen de hábito de lectura y simplemente ejercen esa competencia ocasionalmente. Y así, descuidan el principal medio inventado por la humanidad para la transmisión de información y su difusión.

Al proceso de alfabetización debemos también el segundo defecto o problema: la subvocalización. Esta se origina en el hábito creado de vincular una palabra (grafía) con un sonido (fonema). En realidad, las palabras tenemos que vincularlas a un concepto o idea, una imagen. Al estar leyendo y a la vez pronunciando, sea físicamente, sea mentalmente, el sonido de las palabras, leemos muy lento porque lo más rápido que una persona puede hablar y que se la pueda entender es a unas 400 palabras por minuto, lo que desde el punto de vista de la lectura resulta lento.

Y el tercer defecto o problema es retroceder, fruto de que si bien mecánicamente los ojos siguen recorriendo los renglones, la mente se distrae y “perdemos el hilo” de lo que leemos. La distracción nos hace devolvernos porque sabemos que perdimos la ilación de la información que recibíamos.

OTROS RESULTADOS DE LEER LENTO

No sólo la distracción y el perder el hilo afectan la lectura, también resultado de la lectura ineficiente son el cansancio de la vista y el aburrimiento.

El cansancio de la vista proviene del alto número de fijaciones que se tienen que hacer. Hemos sido adiestrados en un hábito improductivo: aislar una palabra de las demás en el renglón e ir mirándolas una a una. Cada acto de mirada o fijación, es un esfuerzo que hace el ojo. Un esfuerzo para un resultado en información bien pobre, porque el 50% de las palabras que empleamos y escribimos son palabras vacías: artículos, conjunciones, preposiciones, etc., unidades formales sin mayor contenido, útiles para construir las oraciones, pero pobres en información relevante, lo que significa que el 50% de nuestras fijaciones se desperdicia.

En términos prácticos, eso significa que la mitad de las 150 ó 200 palabras que leemos en un minuto, como lectores ineficientes, son palabras vacías, lo que reduce el nivel de información real obtenida en ese minuto a 75 ó 100 palabras.

De ahí el aburrimiento. El cerebro, alimentado con tan escasa información se distrae, divaga, se desconecta… O se adormece y le da sueño.

Muchas personas han creado un ancla, en términos de PNL, una reacción estímulo/respuesta, y desde que toman un libro en sus manos al rato están durmiendo. Y es que la lectura ineficiente provoca una repulsión sicológica a la tarea de leer. Y eso se comprueba con la escasa cantidad de personas que ejercen esa capacidad adquirida. Pese a estar alfabetizadas, la inmensa mayoría de personas no leen, con lo cual renuncian implícitamente al más formidable medio de transmisión de información creado por la humanidad en toda su historia (y de hecho, el concepto mismo de historia está directamente relacionado con la capacidad de leer y escribir, pues al período ágrafo, como no produjo documentos escritos, se le denomina prehistoria).

Una competencia adquirida que no se practica se enmohece. La lectura, que estimula la inteligencia y la imaginación y enriquece el vocabulario y la capacidad expresiva, que nos nutre de información y estimula la creatividad, es ese tipo de competencia. No es que dejamos de leer: es que dejamos de estimular nuestra inteligencia y nuestra imaginación; es que nuestro vocabulario y ortografía se empobrecen; es que nuestra capacidad expresiva termina cargándose de vaguedad y de imbecilismos, esos ruidos que supuestamente significan algo pero que nadie sabe a ciencia cierta qué, y que plagan las conversaciones, donde cada quien cree que entendió y nadie sabe en realidad qué se dijo. Es que ni nuestra inteligencia ni nuestra imaginación están siendo estimuladas y, por consecuencia, perdemos competitividad, perdemos habilidad de responder a un mundo y a una realidad cada vez más demandante y retador.

LEER ES UNA HABILIDAD QUE HAY QUE APRENDER

El asunto, entonces, es transformarse en un lector eficiente. ¿Qué es un lector eficiente? Alguien capaz de leer entre 1,200 y 2,000 palabras por minuto con una comprensión superior al 90% y una fuerte retención de lo leído.

Para alcanzar estos niveles de velocidad de lectura (y queda claro que no se trata de un simple hojear la información, echar un vistazo a la página. Estamos hablando de leer todas las palabras de la página. Lo otro es una tecnología de prelectura), se precisa reentrenarnos para adquirir técnicas eficientes de lectura.

Una de ellas es la capacidad de leer por bloque, por frases y oraciones, en vez de leer palabra por palabra.

Imaginemos un renglón de 15 palabras. Si leemos palabra por palabra tendríamos que hacer 15 fijaciones para leer toda la línea. Sin embargo, si somos capaces de leer por bloque, expandiendo nuestro foco de lectura para ver simultáneamente cinco palabras en cada fijación, reduciríamos nuestras fijaciones por renglón a tres, un 20% del total, con lo cual aceleraríamos un 80% en velocidad de lectura y ambos, el eficiente, que lee el renglón en tres fijaciones, y el ineficiente que lo lee en 15 fijaciones, estarían leyendo las mismas 15 palabras y poniéndose en contacto con el mismo volumen de información. Lo que sucede es que uno va más rápido que el otro.

Al incrementar la velocidad de lectura, la información que llega al cerebro es mayor y, por ende, el cerebro se ve estimulado, se incrementa el nivel de atención. El volumen de información va tan rápido que no hay tiempo de distraerse. Si ayudamos al ritmo de lectura moviendo la mano para que guíen a los ojos en la lectura renglón por renglón de la página, esa coordinación lecto-motora fortalecerá nuestra atención y aumentará la velocidad al leer.

Otra habilidad a desarrollar es cerrar el bucle imagen/palabra palabra/imagen. El cerebro piensa con imágenes. Al escribir, simplemente traducimos nuestras imágenes mentales en palabras. Las podemos traducir a otros lenguajes: el cinético, como en la danza; el fílmico, como en el cine; el pictórico, el fotográfico, el escultórico… Cada lenguaje nos llevará a una disciplina distinta, pero todos tienen el mismo origen, la imagen mental.

Al leer tenemos que invertir el proceso: tomar las palabras y traducirlas en imágenes. Eso significa activar y poner a colaborar de manera voluntaria, consciente, nuestros hemisferios izquierdo (que procesa las palabras) y derecho (el cual procesa las imágenes). Al cerrar el bucle imagen/ palabra palabra/imagen, completamos el ciclo de comunicación entre el escritor y su lector.

LA LECTURA EFICIENTE INCREMENTA EL NIVEL DE COMPRENSIÓN

Al incorporar la lectura con todo el cerebro, transformando en imágenes las frases y oraciones que leemos, se incrementa el nivel de comprensión y retención de lo leído.

Comprender, lógicamente, es entender, no estar de acuerdo. Al ponernos en contacto con juicios y opiniones, deducciones e inferencias, teorías e interpretaciones que hace el escritor, podemos discrepar de sus conclusiones. También podemos cuestionar la veracidad y autenticidad de los hechos que informa y que sirven de fundamento y base a sus opiniones y conclusiones. Eso nos lleva a desarrollar nuestra habilidad de lectura crítica, lo que es de capital importancia.

El volumen de información que recibimos suele ser apabullante. Y tenemos que ser capaces de procesarlo críticamente, cuestionando la información, cruzándola, evaluando la calidad de los datos, la calidad del juicio u opinión. Por igual es importante entrever los mensajes implícitos (no dichos de forma expresa, pero deducibles) e inferenciales (estrategias discursivas, objetivos que persigue el escritor), para tener una comprensión realmente integral de lo que leemos.

Es tan impropio aceptar acríticamente todo como descartar y rechazar acríticamente todo. Nuestro cerebro está hecho para discernir, evaluar, contrastar, juzgar y seleccionar. Son funciones mentales de nuestra inteligencia. Al validar la información que leemos contrastándola con otras fuentes, con nuestra experiencia, nuestro sentido común. Y siempre tenemos que estar abiertos a poner en cuestión nuestras propias creencias y opiniones si ellas se muestran erróneas; si hay datos relevantes que las contradicen y denuncian como falsas.

Por otro lado, al transformar frases y oraciones en imágenes, activando nuestro cerebro derecho de manera consciente, estimulamos nuestra memoria de largo plazo, memoria de imágenes, con lo cual se incrementa la retención de lo leído, la recordación.

La memoria, función cerebral por excelencia, opera por imágenes, porque es por imágenes que opera el cerebro. De ahí que traducir en imágenes lo que leemos no sólo incrementará la comprensión sino sobre todo la retención. Y aquí no importa que lo que imaginemos sea realista. De hecho, la memoria funciona mejor con lo exagerado, alocado, disparatado, fuera de lo común: lo que se aparta de la rutina, de lo cotidiano.

¿POR QUÉ ESTE TEMA ES IMPORTANTE?

Estamos en las puertas de una revolución del conocimiento. Por primera vez en la historia, gracias a la digitalización y a la Internet el libro ha dejado de ser una mercancía exclusiva de los segmentos más pudientes y preparados de la sociedad. Ahora los libros están masivamente disponibles de manera gratuita en la Internet.

El asunto es que si la información está cada vez más asequible y gratuita, los hábitos ineficientes de lectura nos impiden aprovecharla, apropiarnos de ella, emplearla en nuestro propio beneficio y en beneficio de la sociedad.

No es la propiedad sobre un libro lo que nos conviene: es su lectura. Se pueden poseer miles de libros… ¿y? Lo que usted lee es lo que cuenta, porque es la información que ingresó al sistema.

Las sociedades dependen hoy del nivel de apropiación y empleo productivo y creativo de la información. Eso y no otra cosa es lo que significa la Sociedad del Conocimiento. Y es imposible con niveles ineficientes de lectura apropiarse de nada.

En una nota aparecida en el periódico español El País, que comenta un estudio aparecido en la revista Science, se difunden datos que aturden. Se tomó el 2000 como el inicio de la era digital de almacenamiento. Y en sólo un año, la capacidad de almacenar información digitalmente sobrepasó en toda la capacidad de almacenar información analógica en toda la historia humana. Eso es sorprendente. Se considera que la transición tecnológico-digital está a punto de terminar. En el 2007 ya estaba en formato digital el 94% de la información. Contamos con 315 más información que granos de arena.

Quienes con mayor eficiencia y eficacia se apropien y aprovechen este caudal de información disponible, cuyos únicos limitantes hoy son la capacidad de procesar información a alta velocidad, lectura súper rápida o superlectura; y la capacidad de leer en otros idiomas, en particular el inglés (aunque los traductores han facilitado bastante leer material en otros idiomas), serán los individuos y las sociedades que avancen con mayor rapidez en el nuevo entorno social de la Era del Conocimiento.

Si no somos capaces de entender lo anterior, y persistimos en vivir de manera rutinaria y sumidos en nuestras mezquindades y atrasos, nos estaremos incapacitando para poder sobrevivir en un mundo en que la ignorancia, más que nunca, nos transformará en subhumanos, ineptos para insertarnos en un mundo al que por nuestra incuria y nuestra irresponsabilidad renunciamos y al que será cada día más difícil que podamos insertarnos.